miércoles, 22 de enero de 2014

20. John Grant - Pale Green Ghosts


Uno de los elementos más gastados y recurridos para descalificar a la "electrónica" es que sus creaciones resultan impersonales, que adquieren un sentido robótico, lo cual puede ser cierto pero solo para los músicos incapaces de transmitir emociones, que los hay por montones en todos los géneros. 

Podríamos darle una buena repasada a discos de dance que están cargados de emotividad, pero haré un poco de trampa y mejor saco un as bajo la manga, el ejemplo más evidente de un trabajo personal, que refleja todas las sensaciones, incertidumbres, problemas y actitud vital de un autor.

En este disco John Grant continúa volcando todos los sucesos internos de su vida (los conflictos por su preferencia sexual, su condición como seropositivo, sus excesos con el alcohol y las drogas), construyendo un entramado música personal, intenso, pero sobre todo cargado de las sensaciones que ha vivido y que transmite con gran eficacia a su música.

El estilo intimo de Grant ya se había manifestado desde sus trabajos con The Czars pero se consolidó con su primer disco en solitario "Queen of Denmark" el cual estaba trabajado con un estilo más folk con grandes arreglos, los cuales ahora adquieren un gran giro al utilizar el genio creativo de Biggi Veira de los maravillosos Gus Gus logrando darle un espacio más amplio a sus creaciones musicales.

Esa combinación creativa, utilizando la maestría melódica y atmosférica de los sintetizadores de Veira permiten a Grant volcar todo su universo con la seguridad de que el acompañamiento musical mantendrá el mismo sentimiento.

Este es un gran disco que demuestra la capacidad expresiva de lo sintetizadores siempre que acompañen a un artista capaz de transmitir. 

El disco fue editado en 2013 por Bella Union y fue producido por el propio Grant.  

La mejor canción es la que le da nombre al disco.


No hay comentarios:

Publicar un comentario