viernes, 10 de enero de 2014

10. Jake Bugg - Shangri La



"This place is not for me
i say it all the time
my friends they just ignore me
tell me never mind
waiting all your life
on a slumville  sunrise"
Jake Bugg -  Slumville sunrise

Esta es una de esas recomendaciones que se me vinieron a la mente desde la primer publicación en el blog, pero la deje pasar porque de repente es un cantante del cual ya se ha hablado por todos lados, un disco que han recomendado escuchar hasta en los medios ajenos a la música, por lo que seguramente la mayoría ya le ha dado una vuelta y por lo tanto resulta un poco innecesario el recomendarlo.

Pero desde muy temprano con varios de mis amigos ha sido tema a platicar y escuchar, por lo que después de escuchar varias de las rolas del disco me resulta inevitable el hablar del segundo disco de Jake Buug, el cual desde la primera vez que lo escuche me emociono tal como lo hacen esos discos que sientes que esperabas sin conocer, que te resultan conocidos a pesar de ser totalmente nuevos, que desde la primer escucha te resultan familiares, te resultan tuyos.

Si bien es cierto que se puede hacer una larga lista de influencias claramente identificables, es necesario también reconocer que todas se suman para lograr un sonido que se siente honesto, que no suena a una suma de plagios, sino al bagaje de un escucha atento a los sonidos que rondan por su realidad. Una de las cosas divertidas de escuchar a Bugg con otras personas es ver como cada uno reconoce alguna influencia que en cuanto la comentan te resulta evidente, puede ser que canta como Lenon, que suena a los Beatles, que se parece a Dylan, que tiene guitarras a lo Cash, que suena muy ingles, que parece country, y así sigue la suma interminable.

El trabajo de Bugg me emociona porque logra que las canciones las puedas disfrutar desde la primer escucha, pero sobre todo porque no pierde fuerza a través de la repetición, ya que con cada vez que la pongo logro encontrar mayores detalles que son sencillos aciertos, pero que son una constante a lo largo de cada canción, lo que las hace unas verdaderas joyas.

En este disco no se trata de encontrar experimentos novedosos, de búsquedas de lo aun no tocado, para nada, aquí lo que hay son canciones bien armadas, que tienen lo que deben tener, con la fuerza pop necesaria para hacerlas pegadizas, pero con la fuerza de reflejar una realidad aún no absorbida por el estrellato, lo que las hace personales y propias no solo del autor sino de cada uno de los escuchas.

Las canciones tienen mucho de emocional pero sin esa urgencia desbocada que puede dar la inexperiencia, en este disco pareciera que Bugg tiene demasiados años haciendo canciones, al final lo que cuenta es que tiene mucha vida en él para poder volcarla en cada canción.

El disco fue editado en 2013 por Mercury Records, y fue producido por Rick Rubin lo que en un primer momento me preocupo por su tendencia a sobreproducir todo lo que toca, pero afortunadamente sale bien librado el disco.

En cuanto a la mejor canción con este disco parece misión imposible, así que les sugiero escuchar todo el disco que arranca con canciones marcadas por la guitarra eléctrica y la potencia de la banda para luego ceder el espacio a las guitarras acústicas y sonidos mas folk, aunque a lo largo del mismo pueden encontrarse canciones con ambas influencias.

Igual no dejen de darle una vuelta al vídeo de Slumville sunrise, el cual marca aun más su condición inglesa al tener unas persecuciones al estilo Benny Hill. 



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