Cuando hablamos de la producción de
algún músico uno de los elementos que
generalmente se utilizan son las referencias a otras bandas o a discos
anteriores del mismo artista, lo cual permite plantear un contexto para quienes
nos leen, sin embargo esa herramienta acaba convirtiéndose de manera recurrente
en la salida fácil ante el reto de comunicar de manera original, con conceptos
claros lo que el músico hace con su obra.
En el caso de este disco lo más
sencillo sería referirse a la carrera con Paul Weller con The Jam y The Style
Council, además de juzgarlo a la luz de las dos anteriores producciones de este
veterano músico con las que está claramente emparentada en la búsqueda estética.
Sin embargo eso restaría
objetividad ante uno de los mejores discos de los últimos años, en el cual un
músico con décadas de gran trayectoria demuestra que la apuesta del artista
debe ser la búsqueda, no sentirse cómodo en un terreno que ya domine, sino
siempre dar un paso adelante en la exploración de nuevas experiencias
creativas.
Weller es un navegante recurrente
en la huida al frente, en el caso de Sonik Kicks demuestra una gran capacidad
para mantener algunas reminiscencias psicodélicas enmarcadas por krautrock,
destellos pop, algunos espacios acústicos y elementos del electrónica y soul,
sumado todo para dar un disco que demuestra la búsqueda de un artista que confía
en emprender caminatas por terrenos desconocidos gracias a su sapiencia.
Aquí hay rock adulto, en el mejor
sentido del adjetivo, con una inquietud por experimentar, pero con la
tranquilidad necesaria para no ir más allá de lo auditivamente necesario, no
hay desplantes para demostrar que se es muy original, por el contrario, es una búsqueda
personal que nos comparte no para impresionarnos sino para hacernos cómplices
de su búsqueda.
Sonic Kicks me parece un disco
extraordinario, poderoso, íntimo pero abierto, de gran personalidad. Fue
editado en 2012 por Island y producido por Simon Dine.
Les dejo la primer rola del disco
Green, la cual les recomiendo escuchar con unos buenos audífonos para apreciar
los juegos sonoros de producción que tiene.