jueves, 16 de enero de 2014

16. Ty Segall Band - Slaughterhouse


En los últimos años Ty Segall se ha convertido en uno de los músicos a los cuales no puedes perderles la vista, saca discos en solitario, con un montón de bandas, abordando incontables estilos, teniendo como constate la gran calidad en todas sus producciones.

En sus discos puedes encontrarte con Garage, Metal, Sicodelia, Noise, Lo-fi, incluso hasta algo parecido al Folk, todo esto llevado más allá de los cánones tradicionales, utilizando los elementos de estos para construir una visión personal donde no se contenta con utilizar lo ya hecho, sino que siempre busca darle un giro novedoso a sonidos que ya conocemos pero reinventandolos.

Segall ha grabado en solitario, con bandas como Epsilons, Party Fowl, Sic Alps, The Perverts, White Fence y obviamente con Ty Segall Band, ademas de multiples proyectos de colaboración, y eso que aún no rebasa lo 30 años.

Pero lo más importante no es solo la cantidad de grabaciones, sino el aporte musical que hace en cada una de ellas. En el caso concreto de este disco no encontramos con un conjunto de rolas que retoman el sonido Fuzz tan característico del Garage, utilizando esas guitarras con la suciedad y consistencia del punk pero integrando todos los elementos de manera que las canciones no se queden en ese terreno sino que se impulsan a espacio más amplios, teniendo ciertas influencias del metal se construyen canciones un tanto más épicas.

Encontrar las palabras precisas para describir el sonido de este disco es algo bastante complicado porque al romper los limites de los géneros que ya conocemos lo lleva a nuevos territorios que son un verdadero disfrute auditivo.

Este es un disco que puede gustarle a cualquiera, pero que los amantes de la distorsión guitarrera van a disfrutar al máximo, y no hablo de esas distorsión mal entendida por los grupos de metal, sino de aquella que logra el sonido de guitarras que pueden reventar cualquier amplificador para acabar sonando mejor.

Con en un verdadero matadero, aquí la estética es salvaje, nada impostado, todo autentico y salido de las tripas, con voces rasposas y distorsionadas, aquí vas a encontrar ruido, pero no de ese ruido trabajado después de un reflexión intelectual al estilo Sonic Youth, no, aquí la cosa es más cruda e inmediata, como buen ejemplo de esto es que el disco arranca con la rola Death que inicia con un minuto de distorsión intensa antes de cualquier acorde y cierra con un corte de más de diez minutos llamado Fuzz War, que con su nombre lo explica todo, un tema libre, de improvisación, que rinde tributo al Fuzz más puro, guitarras que suenan como camión de basura, percusiones que avanzan erráticas, estructuras rotas, un verdadero himno al sonido denso.

El disco es del 2012, fue editado por In the Red Records y grabado y mezclado por Chris Woodhouse.

La canción del disco que mas me gusta es Diddy Wah Diddy, que tiene un gran toque bailable al estilo del primer rock & roll pero recargada de una suciedad distorsionada genial.


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